Este proyecto fue la primera colaboración entre el Patio Herreriano y la Escuela de Arte de Valladolid. Se definió como un workshop (taller) donde los alumnos inscritos realizaron una reflexión sobre la ciudad, los signos, la tipografía, la comunicación y la calle. Una temática claramente relacionada con la experiencia estética contemporánea que incluye una nueva mirada sobre el entorno cotidiano, la reflexión sobre el entramado urbano o la dimensión sígnica y lingüística. La actividad se concretó en varias sesiones teóricas y un recorrido fotográfico por la ciudad de Valladolid a la búsqueda de sus señas de identidad sígnicas y topográficas. Se trató por tanto de un viaje urbano que invitó a redescubrir la ciudad con ojos nuevos. El final del workshop presentó los trabajos prácticos de los alumnos en el museo.
La experiencia concreta de colaboración con el centro especializado en las enseñanzas artísticas en Valladolid se consideró especialmente interesante, por lo que tras esta primera colaboración se busca consolidar una línea abierta y activa de trabajo con los alumnos y profesores de esta escuela.